Cada día son más los movimientos sociales, las organizaciones indígenas y las entidades académicas colombianas que se van adhiriendo a la celebración de la Conferencia Mundial de Pueblos sobre Cambio Climático y Defensa de la Madre Tierra a verificarse en el venidero mes de abril.
La ocurrencia de fenómenos extremos de sequías, nevadas, inundaciones contaminación, y terremotos, entre otras calamidades, nos muestra que la Madre Tierra se encuentra gravemente herida y que está clamando por acciones concretas de sus hijos. No basta tomar conciencia y racionar el uso de energía y el consumo de agua –que sin duda es importante-, sino que es necesaria la adopción de determinadas acciones políticas; línea en la cual se inscribe la próxima Conferencia de Cochabamba dado el fracaso político de Copenhague.