El objetivo de la política exterior es hacer del nuevo Estado
boliviano, un actor internacional, soberano, independiente,
con identidad propia, en el marco de una doctrina de política
exterior que oriente una acción político-diplomática para la
defensa y uso sostenbible de sus recursos naturales, medio
ambiente y biodiversidad, en beneficio y con participación
del pueblo boliviano, propiciando un marco internacional de
solidaridad y complementariedad.